CFE lanzó la licitación de Puerto Peñasco Secuencia III: 300 MW AC solares y 103 MW en baterías (3 horas). Presupuesto estimado: US$454 millones y proceso ICM en curso.
El proyecto emblemático del Plan Sonora entra en su tercera secuencia. CFE ha puesto sobre la mesa la licitación de Puerto Peñasco Secuencia III, que contempla 300 MW AC de energía solar y un sistema BESS de 103 MW con tres horas de almacenamiento. La publicación en medios especializados confirma el dimensionamiento del paquete y el arranque formal del proceso mediante una Investigación de Condiciones de Mercado (ICM) que sienta las bases contractuales y técnicas.
Los números importan porque marcan un punto de inflexión: ya no se trata sólo de sumar paneles, sino de firmar el giro a solar + almacenamiento en gran escala, capaz de suavizar picos y desplazar generación fósil más cara en horarios críticos. BNamericas reporta que la Secuencia III llega con un presupuesto indicativo de US$454 millones, consistente con la integración de BESS y los costos EPC del sitio.
Para dimensionar el proyecto: Puerto Peñasco se diseñó como un complejo de hasta 1,000 MW (con almacenamiento), de los cuales 120 MW ya operan desde 2023 conforme a fases previas, y con etapas subsecuentes que fueron programadas para ampliarse a lo largo de 2024–2026. La incorporación de 103 MW / 3h en la nueva secuencia eleva el perfil de flexibilidad del sitio, clave para estabilizar la red del Noroeste.
¿Qué cambia con baterías? Tres cosas: (1) capacidad de desplazar energía solar a la noche (hasta ~300 MWh con 3 horas), (2) servicios complementarios (regulación de frecuencia, reservas) que mejoran la estabilidad de la red y (3) reducción de vertimientos cuando hay exceso de irradiación y baja demanda. Los estudios recientes de Ember apuntan a que la caída global de costos en almacenamiento está acelerando su adopción; en México, la referencia de Puerto Peñasco puede convertirse en caso ancla para más proyectos híbridos.
En el frente contractual, la ICM define especificaciones técnicas y marco de competencia para proveedores. Se espera que la adjudicación cubra ingeniería, procura, construcción, comisionamiento y garantías de desempeño de la planta fotovoltaica y del BESS. La ejecución vendrá acompañada por obras de interconexión y refuerzos de transmisión que el sistema nacional tiene mapeados en el plan de expansión 2025–2030; sin líneas, la energía limpia no llega.
¿Impactará precios? No de inmediato en el recibo, pero sí en el costo marginal regional cuando el complejo aporte bloques firmes desplazando generación cara en horas punta. Para el sector privado, la señal es clara: CFE no sólo construye solar, sino solar con almacenamiento, lo que abre un mercado incipiente de BESS en utility-scale. Para Sonora y el noroeste, el proyecto suma empleo, cadenas de suministro y un laboratorio natural para integrar más renovables sin sacrificar estabilidad.
El riesgo está en el timing. La materialización de Secuencia III dependerá de permisos y logística (equipos de potencia, inversores, celdas de batería y sistemas de control), además de la entrada oportuna de refuerzos de transmisión. La experiencia de fases previas sugiere que los cronogramas pueden moverse; aun así, la decisión de CFE de avanzar con BESS robustece la ruta hacia operaciones más flexibles y resilientes.








