Un estudio de Siemens asegura que la resiliencia energética desplaza a la cooperación climática como principal motor de la transición energética
Un nuevo estudio internacional encargado por Siemens a 1,400 altos ejecutivos y representantes gubernamentales revela un cambio de prioridades en la agenda global: la seguridad y resiliencia energética han pasado a ocupar el lugar de la cooperación internacional en materia climática como principal impulsor de la transición energética.
De acuerdo con los resultados del Monitor de Transición de Infraestructura Siemens 2025, la principal prioridad de los gobiernos en la transformación de la infraestructura energética debería ser garantizar un suministro resiliente y seguro.
Ante el creciente riesgo de que la energía se utilice como herramienta geopolítica, muchos países están centrando sus esfuerzos en fortalecer su seguridad, independencia y preparación energética.
Siemens hace un llamado a otorgar a la resiliencia un papel mucho más relevante en la planificación del sistema energético. Esta puede fortalecerse mediante inversiones estratégicas en digitalización, modernización y expansión de las redes eléctricas, así como en el uso de tecnologías digitales avanzadas, como la inteligencia artificial (IA) y el hardware de última generación, que permiten mejorar la estabilidad y eficiencia de las infraestructuras críticas.
Sin embargo, el énfasis en la seguridad energética parece estar debilitando la confianza en el cumplimiento de los objetivos climáticos globales. Más de la mitad de los líderes encuestados (57%) prevé un aumento en la inversión en combustibles fósiles en los próximos dos años, y solo el 37% de las empresas cree que alcanzará sus metas de descarbonización para 2030, frente al 44% registrado en 2023.
El estudio concluye que una mayor inversión en redes eléctricas y una aceleración de la digitalización podrían impulsar de manera simultánea tanto la resiliencia energética como los objetivos de sostenibilidad.
En este contexto, las tecnologías digitales siguen siendo un pilar esencial de la transición energética. La digitalización se posiciona como el segundo factor más importante para acelerar la adopción de energías limpias en la industria (solo por detrás de la expansión del almacenamiento energético), mientras que la IA se perfila como la tecnología con mayor impacto positivo.
Según el informe, el 66% de los encuestados considera que la IA está contribuyendo a mejorar la resiliencia de las infraestructuras críticas, y el 59% afirma estar utilizándose activamente para descarbonizar sus operaciones.
El Monitor de Transición de Infraestructura Siemens 2025, elaborado por FT Longitude (división de investigación y marketing de contenidos del Financial Times Group), encuestó a ejecutivos y funcionarios de 19 países en sectores como energía, construcción e industria. Esta segunda edición del estudio se publica en vísperas de la COP30, ofreciendo una visión global sobre cómo las economías están redefiniendo sus estrategias para alcanzar una transición energética segura, digital y sostenible.





