Apagón masivo dejó 2.262 millones sin luz por mantenimiento en líneas de 400 kV. CFE y CENACE restablecieron horas; quedan dudas sobre confiabilidad y comunicación.
Un apagón masivo dejó sin luz a más de 2.2 millones de usuarios en Yucatán, Campeche y Quintana Roo la tarde del viernes 26 de septiembre. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Secretaría de Energía (Sener) atribuyeron el evento a trabajos de mantenimiento en dos líneas de transmisión de 400 kV (LT ESA A3Q20/A3Q30 TIC) con capacidad asociada de 2,174 MW. La falla ocurrió a las 14:19 horas, y por efecto cascada salieron de operación 9 centrales del Sureste con 16 unidades, lo que disparó la interrupción del suministro en las tres entidades.
Hacia las 16:10 horas —menos de dos horas después—, la CFE reportó la reenergización de líneas de 230 y 400 kV y el restablecimiento progresivo en Mérida, Valladolid, Cancún, Chetumal, Ciudad del Carmen y otras ciudades. Por la noche, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el restablecimiento total se alcanzaría en el transcurso de la hora siguiente, según reporte del CENACE. Los aeropuertos operaron con plantas de respaldo y no registraron demoras significativas, de acuerdo con los partes de la tarde.
El boletín oficial de CFE confirmó el restablecimiento al 100% y anunció un análisis técnico de causa raíz para evitar recurrencia, en coordinación con Sener y CENACE. La empresa estatal destacó las maniobras de telecontrol ejecutadas para acelerar la recuperación. En la comunicación posterior, Sener refrendó la versión técnica: mantenimiento en líneas de alta tensión y coordinación para normalizar el servicio.
En cuanto a la magnitud del evento, distintas fuentes oficiales y de prensa ubicaron el rango entre 2.26 y 2.28 millones de usuarios afectados: La Jornada citó 2,262,000; otros recuentos periodísticos, con base en partes de CFE, refirieron 2,276,000. En cualquier caso, el número confirma un evento mayor en una región con altísima dependencia del turismo y servicios.
Lecciones inmediatas.
- Calendario de mantenimiento: el incidente se vinculó a trabajos programados. La pregunta de fondo es cómo se planifican estas maniobras en función de demanda, clima y redundancias, para minimizar riesgo de pérdida de carga amplia.
- Comunicación: durante las primeras horas, los usuarios reportaron caídas de telefonía y semáforos fuera de servicio; la coordinación entre CFE, gobiernos estatales y municipales fue clave para ordenar tránsito y servicios.
- Confiabilidad: especialistas subrayaron que la confiabilidad de la red exige mantenimiento preventivo y refuerzos de transmisión a tiempo, más allá del monto de inversión: planificación + ejecución.
Qué sigue. CFE anunció un informe técnico; CENACE, por protocolo, generará un reporte de disturbio con secuencia y protecciones actuadas. Para empresas, hoteles y comercios, el checklist es claro: UPS y plantas probadas, acuerdos de priorización con autoridades, seguros revisados y protocolos de salida/entrada ordenada del sistema. En el corto plazo, la atención se moverá a refuerzos de transmisión y capacidad local en la península —un histórico cuello de botella— y a la coordinación operativa en eventos de mantenimiento crítico.








