Pemex firmó sus primeros 11 contratos mixtos con privados para reactivar 400 pozos cerrados e incorporar 13 mil barriles diarios a la producción nacional.
Petróleos Mexicanos (Pemex) dio un paso significativo hacia la reactivación de la producción de hidrocarburos al firmar los primeros 11 contratos mixtos con el sector privado, aprovechando las nuevas condiciones legales abiertas por la reforma energética de octubre de 2024 y la armonización de leyes realizada en marzo de 2025. Esta medida marca un giro estratégico en la relación de Pemex con la iniciativa privada, habilitando un esquema de colaboración que busca impulsar la producción nacional en un contexto de alta presión financiera y operativa.
Según el Primer Informe de Gobierno, estos contratos forman parte de una etapa inicial y ya están formalizados. Se trata de asignaciones previamente definidas, que ahora se reactivan con participación del capital privado, sin comprometer la propiedad estatal de los hidrocarburos. La firma de estos acuerdos representa la implementación tangible de la reforma energética impulsada por la actual administración.
Además, Pemex se encuentra en proceso de cerrar un segundo paquete de contratos mixtos que estaría listo antes de que finalice el año. Esta nueva ronda busca mantener el impulso productivo, atrayendo inversión privada para tareas específicas como la recuperación secundaria y la mejora operativa en campos maduros.
El informe presidencial destaca que, mediante estas alianzas, se prevé la reactivación de 400 pozos actualmente cerrados y la incorporación de 13 mil barriles diarios a la producción nacional. Un componente clave en esta estrategia es el uso de sustancias desarrolladas por el Estado mexicano, ya patentadas a nivel internacional, que permiten controlar la movilidad del gas en yacimientos, mejorando la eficiencia en la extracción de crudo.
Esta innovación tecnológica representa no solo un avance en materia de soberanía energética, sino también una oportunidad para posicionar al país como referente en técnicas avanzadas de recuperación mejorada.
La apuesta por contratos mixtos también responde a la necesidad de Pemex de compartir riesgos financieros y operativos con empresas del sector privado, dada su elevada deuda y los limitados márgenes fiscales. Esta estrategia busca incrementar la producción sin ampliar el gasto público directo.





