El reconocimiento otorgado a la Refinería Dos Bocas destaca aspectos relacionados con la planeación, ejecución y operación del proyecto por parte de Pemex
En un contexto de escándalos por asaltos y el presunto ingreso de diversas embarcaciones huachicoleras, Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que la Refinería Olmeca, ubicada en la terminal Dos Bocas en Paraíso, Tabasco, obtuvo el tercer lugar en el Premio Internacional a la Excelencia en Proyectos IPMA 2025 (International Project Management Association), en la categoría de megaproyectos. El galardón, entregado en Berlín por la IPMA, destaca la planificación y ejecución del proyecto, ubicado en Paraíso, Tabasco.
Sin embargo, analistas y observadores del sector han señalado que este tipo de reconocimientos contrastan con la realidad operativa de Pemex, una empresa que continúa enfrentando problemas estructurales, entre ellos pérdidas multimillonarias por tomas clandestinas y corrupción interna. Este último punto se demostró en la detención del exsecretario de Seguridad en Tabasco, Hernán Bermúdez, en Paraguay, identificado como presunto líder del grupo criminal, La Barredora, grupo responsable de la extorsión y huachicol en la región,
Recordemos que la Refinería de Dos Bocas es parte del Sistema Nacional de Refinación (SNR) y está diseñada para procesar exclusivamente crudo Maya (+/- 22° API). Cuenta con 17 plantas de proceso equipadas con tecnología avanzada, que permiten la producción de diversos combustibles y productos petrolíferos, entre ellos: Gasolina Pemex Magna, Gasolina Pemex Premium, Diésel Ultra Bajo Azufre (DUBA), Diésel Ecológico (DECO), coque, azufre, gas LP y propileno.
Cabe mencionar que la Refinería Olmeca es actualmente la única en México que produce Diésel Ecológico, utilizado para el abastecimiento de la Península de Yucatán y como combustible para el Tren Maya.
A pesar de esto, la eficiencia anunciada en la producción contrasta con los problemas de distribución y seguridad que afectan al SNR. Según los reportes sobre huachicol que se dan a conocer diariamente, los incidentes de robo de combustible han aumentado, lo cual pone en entredicho el control operativo de Pemex y su capacidad para garantizar una cadena de suministro segura.
Además, la falta de transparencia en torno a los costos finales de construcción de la refinería (cuyas cifras oficiales han sido modificadas en varias ocasiones) también ha generado críticas sobre la forma en que se gestionan los megaproyectos energéticos en México.
En ese sentido, el reconocimiento internacional, aunque significativo en términos técnicos, no exime a Pemex de responder ante los retos estructurales que enfrenta, ni de ofrecer soluciones concretas a problemas como el huachicol, que continúa debilitando tanto la seguridad energética como la confianza pública en la gestión del sector.









