Carlos Álvarez, director de Estrategia, Sustentabilidad y Marketing de CHEP, explica cómo el modelo de pooling de tarimas permite a empresas mejorar su logística, reducir residuos y avanzar hacia la economía circular sin sacrificar eficiencia ni rentabilidad.
La logística moderna enfrenta un reto urgente: ser más eficiente sin seguir agotando recursos naturales. En ese cruce entre productividad y responsabilidad ambiental se ubica CHEP, una empresa global con un modelo de negocio circular que busca transformar la cadena de suministro desde su núcleo. En entrevista con Panorama Energético, Carlos Álvarez, director de Estrategia, Sustentabilidad y Marketing de CHEP México, comparte cómo la compañía está ayudando a industrias de consumo masivo a ser más eficientes, más verdes y más rentables.
¿Qué es CHEP y qué es el pooling?
CHEP se especializa en un sistema logístico basado en pooling, es decir, la renta de tarimas y contenedores reutilizables (principalmente de madera, pero también de plástico) que circulan entre productores, distribuidores y puntos de venta. Estas tarimas no se desechan al finalizar su uso: se recolectan, reparan y vuelven a entrar al sistema.
“Es como una gran alberca de tarimas que nunca se detiene. Hoy la usa una marca de bebidas, mañana una de alimentos y luego una de productos de belleza”, explica Álvarez. El modelo de negocio, operativo en más de 60 países, reduce el desperdicio de materiales, extiende la vida útil de los pallets y evita que millones de toneladas de madera terminen en vertederos.
A diferencia del modelo lineal tradicional de “usar y desechar”, CHEP implementa desde su origen un modelo circular que minimiza residuos, promueve el reuso de activos y fomenta la eficiencia operativa.
“Cada tarima que no se desperdicia es un árbol que no se taló de más, un residuo menos y una empresa más alineada con sus metas ESG”, asegura Álvarez. Este enfoque es especialmente relevante para compañías que enfrentan presión creciente de reguladores, inversionistas y consumidores para reducir su huella ambiental.
Además, la economía circular no solo es buena para el planeta, también lo es para el bolsillo. “Hay un ahorro financiero real. Al reusar recursos y evitar desperdicios, se optimizan costos logísticos, se reduce el riesgo de penalizaciones ambientales y se mejora la imagen ante socios financieros”, detalla.
CHEP opera con una escala masiva: más de 347 millones de pallets y contenedores en circulación global y más de 26 millones solo en Latinoamérica, con presencia en 4,300 puntos y cobertura en unas 500 ciudades de la región. Esta red permite a las empresas acceder a tarimas siempre disponibles, asegurando que su mercancía llegue en tiempo, forma y condiciones óptimas al punto de venta.
La logística, cuando falla, puede generar enormes pérdidas: productos que no llegan a tiempo a promociones, cadenas de suministro detenidas y pérdida de competitividad. “Nuestro sistema ayuda a garantizar disponibilidad de producto en el anaquel, justo cuando el consumidor lo espera”, señala Álvarez.
Hoy más que nunca, las grandes empresas enfrentan exigencias concretas de cumplimiento ambiental, social y de gobernanza (ESG). Bancos, fondos de inversión y organismos internacionales ya condicionan financiamientos, tasas preferenciales e incluso acceso a mercados según el desempeño ambiental de las compañías.
“Las instituciones financieras globales ya piden a sus clientes tener estrategias de transición verde. El costo del dinero se reduce si tienes una logística sustentable”, afirma Álvarez. CHEP, al ofrecer una solución tangible en ese sentido, se convierte en un aliado estratégico para el cumplimiento de metas ESG.
El servicio está diseñado principalmente para industrias de consumo masivo que empacan productos en tarimas y los envían a canales de distribución tradicionales o modernos: alimentos, bebidas, cuidado personal, productos de salud, cuidado animal, entre otros. “Básicamente, todo producto que se mueve en pallet hasta un punto de venta puede ser parte del modelo CHEP”, explica.
Sin embargo, sectores como químicos, cemento o petróleo, que no dependen de canales de distribución en retail, no están actualmente dentro del alcance del sistema.
En línea con el objetivo de Panorama Energético de fomentar el networking industrial, Álvarez envió un mensaje claro: “Estamos aquí para colaborar. CHEP ayuda a que las cadenas de suministro sean más sustentables, eficientes y confiables. Rentar una tarima puede parecer simple, pero detrás de eso hay una infraestructura global, un modelo probado y beneficios ambientales y económicos muy claros”.





