Pemex solo ha pagado el 30% de su deuda con proveedores, generando preocupación por manejos discrecionales y afectando a siete de cada diez contratistas.
Al cierre de 2024, la deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex) con proveedores ascendía a 506 mil 153 millones de pesos (aproximadamente 24 mil 973 millones de dólares), según su reporte financiero. En los primeros meses de gobierno de Claudia Sheinbaum, se han realizado esfuerzos por reducir esta carga, pero hasta ahora solo se ha cubierto el 29-30% del adeudo, es decir, alrededor de 150 mil millones de pesos, equivalentes a 7 mil 500 millones de dólares.
La presidenta Sheinbaum ha reiterado su compromiso con el saneamiento financiero de Pemex, e incluso aseguró que mantiene reuniones semanales con la Secretaría de Hacienda y la petrolera para coordinar los pagos. Sin embargo, la columnista de El Financiero, Jeanette Leyva, advirtió que siete de cada diez proveedores siguen sin recibir el pago correspondiente por servicios ya prestados.
Más preocupante aún, según la misma fuente, algunos abogados señalan que podría haberse tomado una decisión deliberada por parte de la dirección de Pemex, encabezada por Víctor Rodríguez Padilla y su directora de administración, Marcela Villegas, para ocultar la magnitud real de la deuda. Esto, argumentan, vulnera contratos, genera pérdidas fiscales a las empresas afectadas y favorece un manejo discrecional de los pagos, lo cual podría considerarse ilegal.
Pemex enfrenta además una deuda total cercana a los 100 mil millones de dólares, lo que la convierte en la empresa petrolera más endeudada del mundo. A esto se suman los desafíos operativos de sus refinerías, muchas de las cuales siguen reportando pérdidas.
Mientras tanto, las empresas afectadas siguen esperando que los compromisos adquiridos se reconozcan formalmente y que los pagos pendientes no se dilaten más.