La quinta quincena consecutiva de precios a la baja da alivio al comprador, mientras la AMDA advierte que la rentabilidad de toda la cadena automotriz está bajo presión.
Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que monitoreó el precio de los vehículos en México en agencias de 55 ciudades, el costo de los autos registró su mayor caída en los últimos 23 años, aunque dichos descuentos dejan a los distribuidores con márgenes de ganancias entre 1 al 3 por ciento.
Este análisis reveló que los automóviles se abarataron 0.9% durante la primera mitad de octubre en comparación con el mismo periodo del año pasado. Se trata de la quinta quincena consecutiva a la baja y de la disminución más significativa desde la primera mitad de agosto de 2003.
México tiene condiciones favorables para la compra de autos, pero no para la industria
Al respecto, Guillermo Rosales Zárate, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), explicó que la competencia entre marcas, las condiciones favorables en los créditos —tanto en tasas de interés como en plazos— y la baja inflación en el precio de los vehículos afectan la rentabilidad de toda la cadena automotriz, pero sobre todo la de los distribuidores.
Aunque esta noticia es favorable para los consumidores mexicanos, la concreción de una oportunidad de compra en condiciones favorables tanto por el financiamiento como en el precio de adquisición de los vehículos, pone a la industria en estrés en cuanto a la rentabilidad por esta prolongada, incluso por debajo del margen de rentabilidad.

Retos para la industria automotriz en México
El directivo precisó que esta situación coloca a toda la cadena, fabricantes de autopartes, de vehículos, y especialmente distribuidores, en un reto significativo para poder mantener el ritmo de competencia.
“La utilidad antes de impuestos de la red de distribuidores se ubica entre 1% y 3%; es una condición de bajos márgenes y los retos son significativos en términos de ser más eficientes al ampliar la colocación de productos marginales como el caso de vehículos seminuevos y aprovechar un marco de crecimiento en la colocación de créditos y seguros, para atenuar el impacto de precios y márgenes en la venta de autos nuevos”, detalló el directivo.
Los registros del Inegi muestran que las agencias vendieron 129 mil vehículos ligeros nuevos en septiembre, 7.9% más que en el mismo mes del año pasado. Rosales comentó que la industria trata de impulsar la venta de coches en México para compensar la caída en exportaciones hacia Estados Unidos por los aranceles.










