El petróleo caro elevaría los ingresos públicos, pero también el costo de contener los precios de gasolina y diésel.
El encarecimiento del petróleo provocado por las tensiones en Medio Oriente podría dejar ingresos extraordinarios a las finanzas públicas mexicanas durante 2026. Sin embargo, una parte de esos recursos tendría que destinarse a amortiguar el impacto de los combustibles importados sobre los consumidores.
De acuerdo con un análisis de Estudios Económicos de Banamex los mayores precios internacionales generarían alrededor de 60,400 millones de pesos adicionales para México durante este año.
Al mismo tiempo, calcula que mantener los estímulos para contener el precio de gasolinas y diésel tendría un costo fiscal cercano a 27,200 millones de pesos.
El resultado, de acuerdo con el banco, todavía sería favorable para las finanzas públicas, aunque evidencia la doble exposición de México al mercado petrolero: exporta crudo, pero continúa importando una proporción relevante de los combustibles que consume.
Banamex eleva su pronóstico para el petróleo
El escenario parte de la prolongación de las tensiones en Medio Oriente y de una menor probabilidad de que el Estrecho de Ormuz recupere plenamente sus flujos en el corto plazo.
Banamex elevó su estimación para el precio promedio del Brent de 85.5 a 90.5 dólares por barril en 2026.
Para 2027, el ajuste fue todavía mayor: de 72.3 a 82.6 dólares por barril.
La Mezcla Mexicana también se beneficiaría del entorno. La institución revisó su previsión para 2026 de 76.5 a 81 dólares por barril y para 2027 de 64.3 a 73.5 dólares.
La diferencia frente a las previsiones presupuestarias es relevante. Los Criterios Generales de Política Económica 2026 consideraron originalmente un precio de 54.9 dólares por barril para la mezcla.
México recibiría ingresos adicionales
Un precio mayor significa que cada barril de petróleo exportado por México genera más ingresos.
Considerando sus supuestos sobre precios internacionales, tipo de cambio y una plataforma de exportación de 480,000 barriles diarios, Banamex calcula ingresos petroleros extraordinarios cercanos a los 60,400 millones de pesos durante 2026.
México todavía depende de las importaciones para cubrir una parte de su demanda de combustibles.
Durante el primer semestre, según los cálculos presentados por Banamex, se importó aproximadamente 49% del consumo de gasolinas y 27% del diésel.
Petróleo caro también encarece gasolina y diésel
Banamex estima que un incremento de 32% en los precios internacionales elevaría el costo de importación en 2.96 pesos por litro para Magna, 3.39 pesos para Premium y 3.18 pesos para diésel.
Si el gobierno absorbiera completamente ese encarecimiento, el costo fiscal alcanzaría aproximadamente 70,500 millones de pesos anuales.
El costo se distribuye entre los estímulos fiscales aplicados por el gobierno, los precios de Pemex y una reducción de los márgenes del sector gasolinero.
Banamex calcula que durante el año los estímulos al IEPS han promediado 27.9% para Magna, 59.2% para Premium y 15.8% para diésel.
Con esos niveles, estima un costo fiscal de 13,200 millones de pesos para Magna, 2,300 millones para Premium y 10,900 millones para diésel.
Cuando aumenta el petróleo, México recibe más recursos por la venta de crudo, pero simultáneamente enfrenta combustibles importados más costosos.











