México quiere quedar fuera de posibles aranceles de la Sección 301 y preservar su posición comercial frente a EU en el T-MEC.
México buscará que Estados Unidos lo excluya de eventuales nuevos aranceles derivados de la investigación de la Sección 301 sobre “exceso estructural de capacidad”, como parte de su estrategia para mantener las ventajas comerciales del país y avanzar en acuerdos relacionados con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló que el objetivo será preservar la posición que México mantiene frente a otros socios comerciales de Estados Unidos y llegar a la próxima ronda de conversaciones, prevista para septiembre, en las mejores condiciones posibles.
“La ronda de septiembre en Washington va a ser sumamente importante para mantener la mejor posición posible respecto a todos los demás países”, afirmó Ebrard.
La Secretaría de Economía confirmó que las delegaciones de ambos países celebraron del 21 al 23 de julio la tercera ronda de conversaciones bilaterales de la revisión del T-MEC y que la siguiente reunión está programada para la primera semana de septiembre.
EU investiga a México por “exceso de capacidad”
El nuevo frente comercial proviene de una investigación abierta por la USTR bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
Washington busca determinar si existen políticas o prácticas relacionadas con exceso estructural de capacidad y producción en sectores manufactureros que resulten discriminatorias o representen una carga para el comercio estadounidense.
La investigación comprende a 16 economías: China, Unión Europea, Singapur, Suiza, Noruega, Indonesia, Malasia, Camboya, Tailandia, Corea del Sur, Vietnam, Taiwán, Bangladesh, México, Japón e India.
Estados Unidos celebró audiencias públicas sobre estas investigaciones entre el 5 y el 8 de mayo.
Para México, evitar que el proceso termine en nuevos gravámenes será uno de los puntos relevantes de la negociación comercial.
México busca conservar su ventaja arancelaria
Ebrard sostiene que México llega a las conversaciones desde una posición preferencial frente a otros países.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, aproximadamente 85% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos mantiene arancel cero, principalmente por el trato que reciben las mercancías que cumplen con las reglas del T-MEC.
“México ha logrado una posición preferencial y eso lo puedes observar comparando qué es lo que nosotros estamos planteando de aranceles respecto a lo que otros países están teniendo que pagar”, señaló el secretario.
Ebrard también destacó la integración comercial entre ambas economías y el peso de México como comprador de productos estadounidenses.
Trabajo forzoso abre otro frente arancelario
La negociación ocurre después de que Estados Unidos concluyó otra investigación distinta bajo la Sección 301, esta vez relacionada con las medidas de sus socios comerciales para impedir la importación de mercancías producidas con trabajo forzoso.
El 23 de julio, la USTR anunció aranceles para 60 economías. Para México estableció una tasa de 10%, aunque las mercancías que califican para tratamiento preferencial bajo el T-MEC quedaron exentas de la medida.
Washington argumentó que México y otras economías no aplicaban suficientemente prohibiciones contra las importaciones relacionadas con trabajo forzoso.
La Secretaría de Economía sostiene que esta medida no modificó sustancialmente la posición comercial mexicana debido a que 85% de las exportaciones mantiene arancel cero.
México y Estados Unidos han celebrado ya tres rondas de conversaciones bilaterales dentro del proceso de revisión del acuerdo comercial.
En el encuentro más reciente hubo avances en asuntos relacionados con acero, aluminio, productos derivados, sectores estratégicos, fortalecimiento de cadenas de valor y sustitución de importaciones provenientes de Asia, según la Secretaría de Economía.









