El análisis de Estados Unidos muestra un aumento del contenido chino y mexicano en autos exportados bajo el T-MEC.
La participación de componentes y valor agregado de origen estadounidense en los autos hechos en Méxic que posteriormente son importados a Estados Unidos registró una disminución en los últimos siete años, tiempo en el que ha aumentado el contenido chino, de acuerdo con un análisis difundido por la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR).
El informe señala que, en el caso de México, el contenido de valor agregado de Estados Unidos pasó de representar 23.1% en 2017 a 18.3% en 2024, lo que refleja una pérdida de participación dentro de las cadenas de suministro automotrices de América del Norte.
En contraste, el contenido de origen chino aumentó de 4.5% a 7.1% durante el mismo periodo, mientras que el componente mexicano también ganó terreno, al pasar de 50.9% a 57.2%.
La tendencia no es exclusiva de México. El análisis de la USTR muestra que, en las importaciones estadounidenses de equipos de transporte provenientes de Canadá, la participación de contenido estadounidense disminuyó de 26.3% en 2017 a 23.9% en 2024.
Paralelamente, la participación del contenido chino creció de 3.3% a 4.2%, mientras que el valor agregado canadiense pasó de 49.5% a 52.7%.
Estos datos reflejan una reconfiguración de las cadenas de suministro en la región norteamericana, en un contexto marcado por tensiones comerciales globales y por los esfuerzos de Washington para fortalecer la manufactura nacional.
El T-MEC buscó fortalecer la producción regional
Durante las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la primera administración del presidente Donald Trump impulsó reglas de origen más estrictas para el sector automotriz.
El objetivo fue incrementar el contenido regional en los vehículos producidos en América del Norte e incentivar una mayor fabricación dentro de Estados Unidos.
Entre las principales modificaciones, el T-MEC elevó los requisitos de contenido de valor regional y estableció nuevas obligaciones para los fabricantes. Además, algunas armadoras recibieron un periodo de transición de hasta cinco años para adecuar sus cadenas de suministro a las nuevas disposiciones.
El comité que supervisa el cumplimiento del tratado
La implementación de estas medidas dio paso a la creación del Comité Interinstitucional de Automóviles, establecido mediante la Orden Ejecutiva 13908, firmada el 28 de febrero de 2020.
Este organismo, presidido por la USTR, tiene como función asesorar sobre la implementación, cumplimiento y posibles modificaciones de las disposiciones automotrices del T-MEC, incluidas las reglas de origen y los Regímenes Alternativos de Transición (RAT).
El comité está integrado por representantes de diversas dependencias estadounidenses, entre ellas los Departamentos de Comercio, Energía, Trabajo, Estado, Transporte y Tesoro, así como la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC).
Desde su creación, el organismo ha celebrado reuniones periódicas para revisar los informes anuales de importación, evaluar el desempeño de las empresas automotrices y analizar comentarios públicos relacionados con la aplicación del T-MEC en el sector.









