La reapertura gradual del estrecho de Ormuz permitirá recuperar la oferta de petróleo y contener los precios internacionales, de acuerdo con la EIA.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) prevé que el mercado mundial del petróleo comenzará a estabilizarse hacia finales de este año, conforme se recuperen la producción de crudo y los flujos comerciales afectados por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
En su más reciente actualización, el organismo estadounidense redujo significativamente su pronóstico para los precios internacionales del petróleo, al considerar que la reapertura gradual del estrecho de Ormuz permitirá restablecer el suministro desde Medio Oriente y aliviar las presiones sobre la oferta global.
La agencia estima que el crudo Brent, referencia internacional, promediará 74 dólares por barril durante el tercer trimestre de este año en el mercado al contado.
La cifra representa un ajuste importante frente al promedio de 85 dólares registrado en junio y contrasta con la proyección publicada apenas el mes pasado, cuando la EIA anticipaba precios superiores a 101 dólares por barril para el mismo periodo.
El cambio en las previsiones responde a una mejora en las perspectivas de suministro tras la disminución de las tensiones en Medio Oriente.
El estrecho de Ormuz comienza a recuperar su actividad
Durante varios meses, el conflicto provocó el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo.
La interrupción del tránsito redujo la producción diaria de millones de barriles en la región y obligó a numerosas refinerías en Europa y Asia a disminuir la elaboración de combustibles debido a las dificultades para acceder al crudo.
Sin embargo, en los últimos días el tráfico marítimo ha comenzado a normalizarse tras un acuerdo preliminar alcanzado entre Estados Unidos e Irán, aunque la EIA advierte que la navegación aún no puede considerarse completamente segura.
Más producción y mayor oferta mundial
Con un escenario más favorable para el comercio energético, la EIA revisó al alza sus previsiones de producción anual de petróleo.
El organismo espera que la mayor parte de la producción que permanecía detenida en Medio Oriente vuelva a operar durante el primer trimestre de 2027, lo que incrementará la oferta mundial de crudo y reducirá la necesidad de utilizar reservas estratégicas.
De concretarse este escenario, la mayor disponibilidad de petróleo contribuiría a mantener bajo control los precios internacionales durante los próximos meses y a reducir la volatilidad observada desde el inicio del conflicto.
Un mercado aún atento a los riesgos geopolíticos
Aunque las perspectivas mejoraron, la EIA reconoce que el mercado petrolero seguirá atento a la evolución de la situación en Medio Oriente, especialmente en torno al estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del comercio mundial de hidrocarburos.
La recuperación total dependerá de que continúe la normalización de las rutas marítimas y de que los países productores restablezcan plenamente sus niveles de extracción.









