La actividad económica en México inició 2026 con un desempeño negativo, reflejando caídas generalizadas en sectores clave para la industria como la minería y la manufactura
La economía mexicana inició el año con señales claras de debilidad. En enero de 2026, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) registró una contracción mensual de 0.92%, una caída más profunda de lo previsto, de acuerdo con datos del INEGI.
El comportamiento de la economía no sólo superó la expectativa de una disminución de 0.21%, sino que además refleja un deterioro más profundo en la actividad productiva, con caídas en prácticamente todos los sectores económicos.
El retroceso mensual estuvo impulsado por una disminución en las actividades primarias, que cayeron 3.70%, así como por las actividades secundarias, aquellas vinculadas a la industria, con una contracción de 1.09%.
Caídas generalizadas en la industria
Dentro del sector industrial, el deterioro fue generalizado. Todos sus componentes registraron caídas, algo que no ocurría desde julio de 2025:
- Minería: -1.14%
- Servicios básicos (energía): -1.94%
- Construcción: -1.10%
- Manufactura: -1.10%
Este comportamiento confirma un debilitamiento simultáneo en áreas clave para la producción y la inversión.
Servicios también resienten el deterioro
Las actividades terciarias, que concentran la mayor parte de la economía, también mostraron una contracción de 0.92% mensual, afectadas por caídas en varios rubros relevantes.
- Servicios de esparcimiento, culturales y deportivos: -8.50%
- Servicios profesionales, científicos y técnicos: -2.77%
- Transportes, correos y almacenamiento: -1.14%
Aunque algunos segmentos mostraron crecimiento, como los servicios de información en medios masivos (1.81%) y alojamiento y alimentos (1.35%), estos avances fueron insuficientes para compensar el deterioro general.
Manufactura prolonga su racha negativa
A tasa anual, el crecimiento económico también mostró señales de debilidad. El IGAE avanzó apenas 0.52% anual, una desaceleración significativa frente al 2.27% registrado en diciembre.
En este contexto, destaca la situación de la manufactura, que cayó 1.66% anual y acumuló ocho meses consecutivos de contracción, consolidándose como el principal foco de debilidad dentro de las actividades secundarias.
Este comportamiento confirma que la desaceleración observada en 2025 se ha extendido al inicio de 2026.
Riesgos para el crecimiento del PIB
El desempeño de enero plantea un panorama adverso para el crecimiento económico en el primer trimestre del año.
De mantenerse las tendencias actuales —considerando un crecimiento moderado en febrero y estancamiento en marzo—, se anticipa que el PIB podría registrar una contracción trimestral de 0.78%, con un crecimiento anual limitado a 0.65%.
Incluso, bajo este escenario, sería necesario un crecimiento mensual superior al 2.4% en marzo para evitar una caída trimestral, lo que refleja la magnitud del reto que enfrenta la economía.
Señales de debilidad estructural
La combinación de caídas mensuales, desaceleración anual y debilidad en sectores estratégicos apunta a un entorno económico complejo, marcado por una menor dinámica productiva.
El hecho de que sectores como la manufactura, la construcción y los servicios especializados registren retrocesos simultáneos sugiere que la economía enfrenta presiones estructurales, que podrían limitar su recuperación en el corto plazo.






