El Waha hub marcó precios negativos en enero. Señal de sobreoferta regional, pero con bases/capacidad que México paga. Claves para contratos, cobertura y costos eléctricos.
El gas natural nos dio otra clase de economía real en la última semana, el hub Waha (Permian) volvió a terreno negativo en ciertos cortes del día, según datos de NGI. La película ya es conocida —alta producción de gas asociado más cuellos en la salida —, pero el final no siempre es feliz para México. Que Waha esté “baratísimo” no garantiza tarifas bajas al usuario final. Entre el pozo texano y tu fábrica en Bajío hay bases, capacidad, pérdidas y tarifas que se pagan, además del precio en Henry Hub y de la generación eléctrica que depende de esa molécula.
NGI reportó hace 6 días que el precio en Waha se ubicó en -$0.49/MMBtu en spot, y hoy mismo destacó que el promedio diario llegó a −$0.51/MMBtu en una sesión, reflejo de congestión y mantenimiento en sistemas de salida. ¿Es buena noticia para México? Depende. Si tienes capacidad contratada y opciones en Agua Dulce/Sur de Texas, puedes capturar descuentos; si no, el gas “regalado” se diluye en bases elevadas, peajes y limitaciones de internación. En 2026, el reto no es solo el precio, sino asegurar que la molécula llegue cuando y donde la necesitas.
Tres claves para 2026:
- Portafolio de contratos: combina FTS (firme) para base y IT/park & loan para flexibilidad. En eventos de clima o mantenimiento, la firmeza evita paros y penalizaciones en electricidad/industria.
- Cobertura financiera: usa swaps/collars sobre Waha o Henry y cubre el basis con instrumentos cuando sea posible. El gas puede estar barato y tu factura no.
- Operación eléctrica: generación a gas domina el despacho; un basis alto sube el marginal regional. Verifica cómo tu suministrador traslada el costo y qué cláusulas tienes para volatilidad.
La paradoja es que 2026 pinta para oferta amplia en Norteamérica y, a la vez, para demanda creciente en México por nearshoring y data centers. Es decir, mucha molécula, pero nodos estrechos. Si decides tu estrategia por titulares de “Waha negativo”, probablemente pagarás más de lo necesario; si armas un mix contractual y coberturas, puedes convertir el desorden en ventaja.
En palabras simples, a la molécula barata hay que abrirle la puerta con contratos y tubería.








