Harbour Energy será operadora del campo Zama, megayacimiento costa afuera mexicano con hasta 800 millones de barriles recuperables, clave para la producción futura de México y sus socios.
La designación de Harbour Energy como operadora del campo Zama marca un nuevo capítulo para uno de los proyectos costa afuera más relevantes de México tras la reforma energética. La decisión, aprobada por la Secretaría de Energía (Sener) y acordada por los socios del consorcio —Petróleos Mexicanos (Pemex), Grupo Carso y Talos Energy— implica un cambio de liderazgo en un activo que ha sido emblemático por su compleja historia regulatoria y por su potencial de producción.
Zama, descubierto en 2017 en aguas someras frente a las costas de Tabasco y Campeche, fue inicialmente operado por Talos Energy bajo un contrato de licencia adjudicado en la Ronda 1.1. En 2019, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) confirmó que el yacimiento se extendía hacia el bloque vecino Uchukil, operado por Pemex, lo que derivó en un proceso de unificación (unitización) técnicamente complejo y políticamente sensible. En 2021, la Sener asignó la operación a Pemex, en medio de cuestionamientos de inversionistas internacionales, que veían en Zama un caso de prueba para la certidumbre regulatoria mexicana.
De acuerdo con el plan de desarrollo unificado aprobado en 2023 por la CNH, Zama contempla la instalación de una plataforma de producción, múltiples pozos productores e inyectores y la conexión a infraestructura existente costa afuera. Las estimaciones oficiales más recientes colocan el potencial del campo en torno a 600–800 millones de barriles de petróleo equivalente recuperables, con crudo ligero de buena calidad, lo que lo ubica consistentemente entre los proyectos más grandes descubiertos en aguas someras del Golfo de México en la última década.
Harbour Energy, con experiencia en proyectos offshore en el Mar del Norte y el sudeste asiático, ya participa en México como operador del proyecto Kan, también en aguas someras. Su nombramiento como operador de Zama se acompaña de un esquema en el que Pemex, Grupo Carso y Talos podrán designar personal clave dentro del equipo de proyecto, manteniendo la lógica de coinversión y corresponsabilidad técnica.
El cronograma actual prevé que durante 2026 se concluya la ingeniería de detalle y la preparación para la Decisión Final de Inversión (FID). A partir de ahí, el desarrollo de Zama se integrará a la estrategia de México para reforzar la producción costa afuera, complementando otros proyectos marinos de Pemex en el litoral de Tabasco y la Sonda de Campeche, con impacto potencial en el suministro doméstico de crudo y en el portafolio internacional de Harbour Energy.








