CFE prepara contratos mixtos con privados: meta de >9 GW y ~US$11,000 millones en nuevas plantas, principalmente renovables. ¿Quién puede entrar y qué pide la empresa?
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) prendió oficialmente el semáforo verde para asociarse con capital privado en un paquete de nuevas centrales en México. De acuerdo con BNamericas, la estatal busca socios para proyectos por US$11,000 millones que sumarían más de 9 gigawatts (GW) —predominantemente renovables— bajo el esquema mixto habilitado por las reformas de 2025. La presentación a inversionistas de la propia CFE para 3T-2025 corrobora el orden de magnitud: “9 GW (~11 mmdd) en proyectos renovables” dentro de su plan de expansión.
El timing no es casual. En septiembre, Eugenio Amador, director de finanzas de CFE, adelantó a la prensa que la empresa firmaría los primeros contratos mixtos con privados a finales de 2025, con un énfasis cercano al 75% en renovables para las nuevas inversiones. El mensaje: CFE quiere acelerar capacidad limpia sin cargar sola el CAPEX y preservar el control estratégico.
¿Qué significa “contrato mixto” en la práctica?
- Participación accionaria compartida en vehículos de proyecto donde CFE mantiene control y el socio aporta capital y ejecución.
- Estructuras de ingresos con horizonte de largo plazo (p. ej., disponibilidad/energía) ancladas a la planeación vinculante del sistema.
- Asignación de riesgos clara: CFE acota el riesgo de demanda-sistema y el privado optimiza ingeniería, costos y financiamiento. (Estos elementos se desprenden de las descripciones públicas del modelo y de la guía estratégica de la empresa hacia 2026–2028).
Dónde estarán las oportunidades
La priorización del sistema eléctrico y la convocatoria de SENER para 5,970 MW en seis regiones —con US$7,140 millones estimados— funcionan como mapa. Península, Noreste y corredor Bajío-Occidente encabezan las zonas con demanda y necesidad de refuerzos. Este “ventanazo verde” alinea a desarrolladores privados y al propio plan de CFE, reduciendo incertidumbre de interconexión y capacidad de red.
Qué pide el “due diligence” de CFE a posibles socios
- Ejecución: historial en EPC/O&M y cumplimiento de cronogramas; la estatal reconoce que el cuello de botella en México son tiempos y permisos.
- Financiamiento competitivo: costo de capital disciplinado; el rally de Fibra E (bono por US$725 millones a 15 años con fuerte demanda) es señal de apetito por infraestructura eléctrica mexicana, pero exige gobernanza y KPIs.
- Gestión regulatoria: dominio de la planeación vinculante y las ventanas con CENACE/SENER para que los MW lleguen a red.
- Tecnología y flexibilidad: eólica/solar con storage en nodos críticos; CFE y SENER empujan soluciones que mejoren confiabilidad.
Riesgos y mitigantes
- Regulatorio: el rediseño institucional 2025 obliga a alinear permisos y planeación; la señal de Reforma y otros medios—contratos “este año”—apunta a una hoja de ruta clara, pero exige seguimiento.
- Transmisión: sin refuerzos de RNT, los MW no despachan. La Fibra E de CFE inyecta recursos, pero el reto es la ejecución en nodos críticos.
- Mercado: precios y carga crecerán con nearshoring y data centers; contratos deben incluir curvas realistas y hedges. (Inferencia basada en guías corporativas 2026–2028).
Claves para participar
- Preparar term sheets de financiación (banca de desarrollo + multilaterales + fondos).
- Módulos con BESS para asegurar rampas y firm capacity en renovables.
- Portafolios hibridables (solar + eólica) que suavicen curtailment.
- Plan social-ambiental robusto (MIA, consultas, bitácoras).
Bottom line: 2026 podría iniciar con contratos firmados y obras en marcha si el privado llega con capex, cronograma y storage bien amarrados. La CFE ya puso el número en la mesa (US$11,000 millones, >9 GW); ahora toca levantar la mano con proyectos bancables.








