La demanda de microbodegas urbanas crece impulsada por el comercio electrónico y el nearshoring, con ocupaciones cercanas al 100% en mercados clave.
Las microbodegas urbanas se están consolidando como un nuevo segmento del mercado inmobiliario industrial en México, impulsadas por el crecimiento del comercio electrónico y el nearshoring.
Los espacios de hasta mil metros cuadrados registran niveles de ocupación cercanos al 100% en mercados como Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Querétaro, mientras que algunos contratos pueden cerrarse en cuestión de semanas.
La renta promedio pasó de 6.72 dólares mensuales por metro cuadrado en enero de 2024 a un rango de entre 8.40 y 9.15 dólares durante 2025 y 2026, niveles que incluso superan los de algunas naves industriales clase A localizadas en zonas periféricas, esto debido a su elevada ocupación.
“La oferta de espacios chicos y bien ubicados no alcanza a cubrir la velocidad con la que llegan las solicitudes”, señaló Vianey Macías, Head of Market Research de Spot2.
De acuerdo con lo informado, en el Valle de México, la demanda proviene principalmente de vendedores de marketplace, empresas farmacéuticas de última milla, dark kitchens y dark stores. Mientras que en Monterrey y Querétaro, la elevada ocupación de los corredores industriales tradicionales está favoreciendo la búsqueda de superficies más pequeñas y próximas a las zonas urbanas.
Spot2 advirtió que esta transformación logística todavía enfrenta un desafío de planeación urbana, debido a que la normatividad y los usos de suelo no necesariamente han evolucionado al mismo ritmo que la demanda de espacios logísticos dentro de las ciudades.










