BlackRock busca posicionarse en el plan de infraestructura del gobierno de Claudia Sheinbaum, pese a los retos regulatorios del sector energético.
BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, busca consolidar su presencia en México y ampliar su participación en proyectos de infraestructura, principalmente energética, impulsados por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
De acuerdo con una publicación de Bloomberg, la firma estadounidense, a través de su división Global Infrastructure Partners (GIP), compite con otros grandes administradores de fondos, como Apollo Global Management, KKR, Blackstone, Macquarie Asset Management y Copenhagen Infrastructure Partners, por participar en el ambicioso programa de infraestructura del gobierno federal.
El plan presentado por la administración de Sheinbaum contempla inversiones por 5.6 billones de pesos hacia 2030, con un fuerte componente de proyectos energéticos destinados a fortalecer la capacidad de generación y la red eléctrica nacional, además de obras estratégicas en transporte y logística.
Energía concentra el interés de los inversionistas
El mayor interés de BlackRock se concentra en el sector energético, uno de los ejes prioritarios del actual gobierno.
En los últimos meses, empresas nacionales y extranjeras han anunciado inversiones multimillonarias en generación eléctrica e infraestructura energética, impulsadas por el nuevo esquema de participación público-privada promovido por la administración federal.
Aunque Bloomberg señala que todavía no se concretan los grandes proyectos de miles de millones de dólares que buscan las principales gestoras de activos, BlackRock ya ha logrado avanzar en iniciativas específicas.
Entre ellas destaca la selección de Atlas Renewable Energy, empresa propiedad de Global Infrastructure Partners, para desarrollar la planta solar Concepción Mendizábal, ubicada en el norte del país, aunque las condiciones finales del contrato aún permanecen en negociación.
Asimismo, Grupo México acordó integrar sus activos de generación eléctrica con Saavi Energía, filial de BlackRock, operación mediante la cual el conglomerado minero adquirirá el 70% de la empresa, mientras GIP conservará el 30%, con el objetivo de convertirla en un jugador regional de mayor escala.
BlackRock estrecha relación con el gobierno
Según Bloomberg, el director ejecutivo de BlackRock, Larry Fink, ha intensificado el diálogo con el gobierno mexicano. En abril sostuvo una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, acompañado por directivos de Global Infrastructure Partners, para analizar las oportunidades de inversión derivadas del programa de infraestructura. Se trató del segundo encuentro entre Fink y la mandataria desde el inicio de su administración.
Posteriormente, en junio, Sergio Méndez, director de BlackRock en México, participó en reuniones con funcionarios federales y representantes de otras gestoras internacionales para discutir el diseño de vehículos de inversión destinados a financiar proyectos estratégicos, de acuerdo con personas consultadas por Bloomberg.
Persisten retos regulatorios
A pesar del creciente interés de los fondos internacionales, Bloomberg señala que México continúa enfrentando desafíos para atraer inversiones de gran escala.
Uno de ellos es el marco constitucional que establece que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) debe mantener el control de al menos el 54% de la generación eléctrica, condición que limita el margen de participación del capital privado.
A ello se suma la preocupación de algunos inversionistas por la reforma judicial, la cual establece la elección popular de jueces y magistrados, así como por la certidumbre jurídica para el desarrollo de proyectos de largo plazo.
Déficit de infraestructura abre oportunidades
Especialistas consultados por Bloomberg consideran que el rezago en infraestructura energética representa una oportunidad para inversionistas especializados.
Rosanety Barrios, exfuncionaria y analista del sector energético, señaló al medio que México enfrenta un déficit importante en infraestructura energética, situación que obliga a incrementar las inversiones para atender el crecimiento de la demanda eléctrica.
Además del sector energético, Bloomberg refiere que BlackRock también analiza oportunidades en infraestructura logística, particularmente en puertos y ferrocarriles, segmentos considerados estratégicos para fortalecer la competitividad del país.
De acuerdo con el reporte, la estrategia de la firma consiste en mantener inversiones de largo plazo en México y aprovechar el nuevo impulso que el gobierno busca dar a la participación privada en proyectos considerados prioritarios.










