El nearshoring impulsó la inversión extranjera en sectores estratégicos ligados al T-MEC durante el primer trimestre de 2026. Servicios financieros, automotriz y tecnología lideraron la captación de IED en México.
La relocalización de empresas hacia América del Norte continúa fortaleciendo la llegada de capital extranjero a México, impulsada principalmente por sectores vinculados con el fenómeno de nearshoring y la integración regional bajo el T-MEC.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía (SE), durante el primer trimestre de 2026, la Inversión Extranjera Directa (IED) alcanzó 23 mil 591 millones de dólares, pero según un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), esta cifra se da en un entorno de bajo crecimiento económico y bajos niveles de inversión total, si bien representa un incremento de 10.4% comparado con las cifras originales del mismo periodo de 2025, al considerar la cifra actualizada de ese año, la IED se redujo 3.36%.
El estudio destaca que los sectores que concentraron mayores flujos de inversión fueron:
- Servicios financieros y seguros
- Fabricación de vehículos
- Minería
- Construcción
- Equipo de cómputo y componentes electrónicos
Nearshoring fortalece sectores estratégicos
El IMCO explicó que estas tendencias reflejan la reconfiguración de cadenas globales de valor, en la que empresas buscan acercar su producción a mercados estratégicos como Estados Unidos para reducir costos logísticos y riesgos geopolíticos.
En este contexto, México se mantiene como uno de los principales destinos de inversión gracias a su cercanía con el mercado estadounidense y las ventajas comerciales del T-MEC.
La industria automotriz se consolidó nuevamente como uno de los motores de la captación de capital extranjero, especialmente por el crecimiento de cadenas de suministro regionales y la expansión de plantas manufactureras.
Asimismo, el sector de equipo de cómputo y componentes electrónicos mostró dinamismo ante la demanda de industrias tecnológicas y de manufactura avanzada.
Aunque la cifra preliminar de IED representó un incremento de 10.4% respecto al mismo periodo de 2025 en cifras originales, el IMCO advirtió que, al considerar las cifras actualizadas del año pasado, en realidad se observó una disminución de 3.36%.
El organismo también señaló que no toda la inversión extranjera tiene el mismo impacto económico.
Gran parte de la IED registrada corresponde a reinversión de utilidades, es decir, recursos de empresas ya instaladas en México, lo que no necesariamente implica nuevas plantas, generación adicional de empleos o transferencia tecnológica.
Entre 2015 y 2017, las nuevas inversiones representaban entre 20.2% y 36.3% del total de IED. Para el primer trimestre de 2026, esta proporción cayó a apenas 7.2%.
Infraestructura y energía, claves para aprovechar el nearshoring
El IMCO advirtió que para convertir el nearshoring en crecimiento sostenido, México necesita fortalecer condiciones estructurales que permitan atraer proyectos de largo plazo.
Entre los principales retos identificados destacan:
- Nueva capacidad de generación eléctrica
- Redes de transmisión energética
- Infraestructura logística y portuaria
- Plataformas industriales
- Desarrollo de talento especializado
- Certeza jurídica para inversionistas
El organismo señaló que el llamado Plan México busca atender varios de estos desafíos, aunque su éxito dependerá de la rapidez y calidad de ejecución.
La IED no sustituye la inversión nacional
El análisis también enfatizó que la IED no puede compensar por sí sola la debilidad de la inversión interna.
Durante 2025, la inversión extranjera representó apenas 9.9% de la formación bruta de capital fijo, indicador que mide la inversión total en maquinaria, infraestructura y equipo productivo.
“El flujo de capital extranjero ayuda a amortiguar las caídas en inversión nacional, pero no resuelve las necesidades de financiamiento, infraestructura y capacidad productiva que enfrenta el país”, señaló el IMCO.
Para el instituto, el reto de México será transformar el auge del nearshoring en crecimiento económico sostenible mediante infraestructura, energía competitiva y reglas claras para las empresas que buscan instalarse en el país.








